Cuando no puedo mirar tu cara
miro tus pies,
tus pies de hueso arqueado
tus pequeños pies duros.
Yo se que te sostienen
y que tu dulce peso sobre ellos se levanta.
Tu cintura y tus pechos
la duplicada purpura de tus pezones
la caja de tus ojos que recien han volado
tu ancha boca de fruta
tu cabellera roja... pequeña torre mia.
Pero no amo tus pies
sino porque anduvieron sobre la tierra
y sobre el viento y sobre el agua
hasta que me encontraron.
P. Neruda
1 comentario:
ay no marches!qué manera de darle en la torre con la ortografía, pinche javier
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